Las láminas antigraffiti o de protección contra el rayado de cristales son unas láminas de seguridad especialmente formuladas para proteger los cristales de actos vandálicos, como grafitis, rayado de cristales, etc.
Las láminas antigraffiti son un film totalmente transparente (incoloro) de 100 o 150 micras con un adhesivo especial que es fácilmente removible. Además, este adhesivo disimula las imperfecciones que pueda tener el cristal, llegando a hacerlas desaparecer.
La lámina ayuda a proteger los daños sobre el cristal. Su transparencia la hace prácticamente indetectable para los agresores.
Protege de ácidos y de arañazos de una manera muy económica y evita la sustitución del costosísimo cristal.
Las láminas instaladas en el exterior van selladas con silicona para evitar que los bordes se levanten o sean arrancados.